Importancia de supervisar la ingesta de dulces en la infancia.

Importancia de supervisar la ingesta de dulces en la infancia.

Importancia de supervisar la ingesta de dulces en la infancia.

En el hogar y el colegio debemos generar alianzas estratégicas que nos permitan brindar óptimas posibilidades de desarrollo físico, psicológico y emocional de nuestros niños, por lo tanto, es indispensable supervisar cada uno de los aspectos que posibilitan desde la primera infancia el desarrollo multidimensional. En éste sentido Kid´s Park apuesta por una educación integral que vincule el núcleo familiar como soporte a los procesos educativos que se vivencian en el jardín.

Uno de los aspectos de mayor relevancia, es el cuidado de la salud; fundamental para nuestra institución, por tal razón hemos indagado a través de expertos en pediatría y nutrición; además de consultar en diferentes fuentes bibliográficas y en la web las mejores opciones para una alimentación saludable. Los hábitos alimenticios que adquirimos durante la infancia se reflejan en la edad adulta.

“La pandemia de sobrepeso y la obesidad actual es el quinto factor principal de riesgos de defunción en el mundo. Además del problema en sí están las enfermedades asociadas al mismo: el 44% de los casos de diabetes pueden ser asociados al excesivo consumo de azúcar, el 23% de las cardiopatías isquémicas y entre el 7% y el 41% de algunos cánceres son atribuibles al sobrepeso y a la obesidad (endometrio, mama, ovario, próstata, hígado, vesícula biliar, riñón y colon). (Fernández, 2018)

Una de las situaciones de mayor preocupación actualmente, está relacionada con los problemas metabólicos, obesidad y diabetes. En 2015 la Organización Mundial de la Salud OMS, a través de (Guideline: Sugars intake for adults and children), presentó un informe sobre la ingesta de azúcares en niños y adultos, y el peligro que representa para la salud.

“Tanto para los adultos como para los niños, el consumo de azúcares libres se debería reducir a menos del 10% de la ingesta calórica total. Una reducción por debajo del 5% de la ingesta calórica total produciría beneficios adicionales para la salud” (Fernández, 2018). En el informe presentado se recomienda para los adultos consumir al día unos 25 gramos de azúcares libres, mientras que para los niños entre 2 a 11 años, lo recomendado sería 17 gr, los lactantes, entre 0 a 2 gramos al día” (Fernández, 2018).

Según, (Fernández, 2018), los azúcares libres son, aquellos azúcares añadidos (refinados o sin refinar) a los alimentos por los fabricantes, los cocineros o los consumidores, y se engloban en este término la glucosa, la fructosa, la sacarosa y el azúcar de mesa añadidos a los alimentos y bebidas, así como los azúcares naturalmente presentan en la miel, jarabes, zumos y concentrados de fruta.

Atención, las recomendaciones de la OMS no se aplican al consumo de los azúcares intrínsecos presentes en las frutas y las verduras enteras frescas, aunque sí a sus zumos o concentrados de zumo de frutas.

“El consumo de más de 50 g de azúcar al día se ha relacionado con un aumento del riesgo de caries, sobrepeso, obesidad, enfermedades cardiovasculares, diabetes y cáncer” (Fernández, 2018).

(Fernández, 2018) “La obesidad infantil se asocia con una mayor probabilidad de obesidad en la edad adulta, muerte prematura y discapacidad en la edad adulta. Sin embargo, además de éstos mayores riesgos futuros, los niños obesos sufren más dificultades respiratorias, mayor riesgo de fracturas e hipertensión, y presentan marcadadores tempranos de enfermedades cardiovasculares, resistencia a la insulina, además de los efectos psicológicos que la obesidad conlleva”. (207). Siguiendo la autora del libro y sus investigaciones y con respecto a las recomendaciones de la OMS, un niño entre los 2 y 11 años debería consumir 17 gramos de azúcar al día, algunos de los productos que ofrecemos a los niños contienen mucho más de lo que necesitan, generando un riesgo para su salud.

“Un vaso de zumo de frutas (300 ml) contiene 36,7 g de azúcar, lo que equivale a nueve terrones de azúcar, una cola gigante contiene diecisiete terrones, un yogurt, tres terrones y medio, un turrón de chocolate puede contener hasta treinta y cinco terrones en 130 gramos de producto. 100 gramos de golosinas contienen 56 gramos de azúcar, lo que equivale a catorce terrones. Un potito de 250 g de frutas y galletas (10,7 terrones)” (Fernández, 2018).

Es muy importante revisar muy bien las etiquetas de los productos que ofrecemos a nuestros niños, e interpretar adecuadamente la información suministrada, el azúcar está presente en muchos de los productos como la salsa de tomate, yogurt, papas fritas, enlatados, etc. Una excelente opción para nuestros niños es ofrecer fruta fresca, verduras, proteínas, frutos secos, entre otros.

A continuación, encontrará un enlace de la OMS, donde se replantea la importancia de cuidar la ingesta de azúcar en la alimentación.

A continuación, encontrara un enlace de la OMS, donde se replantea la importancia de cuidar la ingesta de azúcar en la alimentación.

https://www.youtube.com/watch?v=4c1Oab32XAo